|
 |
Guatemala |
| |
|
| |
A medio camino entre Londres y Hong Kong, y entre Nueva York y Buenos Aires, Guatemala es el país más septentrional de Centro América. En un territorio relativamente pequeño se encuentra una amalgama de características topográficas únicas en el mundo. El altiplano cuenta con treinta volcanes, cada cual más sorprendente que el otro. En esta región se diría que aparece uno de estos gigantes tras cada curva del camino. En vez de ser una excepción, es casi una cosa de todos los días ver la lava o las enormes fumarolas que estos magníficos conos lanzan al cielo. Y de entre los valles y los volcanes aparece, de cuando en cuando, una especie de espejo mágico: alguno de los hermosos lagos de Guatemala. |
| |
|
| |
Aparte del altiplano y las costas, Guatemala cuenta con una fascinante variedad de regiones geográficas. En un viaje de pocas horas se pueden atravesar áreas montañosas, semidesérticas, de bosques coníferos, selvas tropicales y otros. l cambio vertiginoso resulta extraordinario en sí mismo. Es posible por ejemplo, salir de Ciudad de Guatemala temprano una mañana (con temperaturas de quizá un solo dígito), dirigirse al oriente y, en un cambio vertical que más parece de aeronave que de automóvil, encontrar las enormes planicies de Zacapa, con sus cactus y demás flora y fauna asociada con el desierto. Dependiendo la ruta que se escoja, después de otra hora se puede llegar al Biotopo del Quetzal (donde, con suerte, se podrán observar quetzales, tigrillos y “mono arañas” en su hábitat) o tomando el camino hacia el Atlántico, llegar a los playas de arena blanca del Caribe guatemalteco. Claro que llegar a estas playas seguramente habrá de tomar un poco más de tiempo. Pues es imposible pasar por alto el sitio arqueológico de Quiriguá, con sus exquisitas estelas gigantes. Y otro tanto sucede con cualquier rumbo que se escoja. |
| |
|
| |
La palabra “mágico” no se usa ligeramente en un país que ha estado habitado por pueblos de sofisticadas culturas desde hace milenios. Ya sea en el altiplano o en las costas marinas (el país tiene costas en el Pacífico y el Atlántico) la presencia de estas culturas se encuentra en pequeños pueblos y ciudades, así como en la presencia de innumerables sitios arqueológicos, siendo Tikal el más famoso mundialmente. Tanto lo natural como lo arqueológico y lo natural, parecen susurrar la palabra “magia” en alguna de tantas lenguas autóctonas. |
| |
|
| |
Tras más de una década de haberse firmado el acuerdo de paz que dio fin a un largo conflicto interno, Guatemala ahora vive día a día en una democracia cada vez más robusta. Esto se refleja en la economía del país que hace uso de todos los recursos a su alcance para adaptarse a las nuevas “reglas del juego” de un mercado globalizado. Lo anterior implica que Guatemala, como casi todos los países de América Latina, intenta encontrar el equilibrio entre sus más inmediatas necesidades materiales e importantes dilemas de tipo social, como la protección del ambiente y el esfuerzo porque el progreso llegue a los grupos más desposeídos. |
| |
|
| |
Durante siglos la economía guatemalteca dependió casi exclusivamente de la agricultura. En ese sentido, el café y el azúcar han jugado un rol primordial. Ahora, cada vez más, la industria se va convirtiendo en un pilar esencial para el que existe una infraestructura que se va modernizando al paso del siglo XXI. La situación geográfica de Guatemala permite que se saque el máximo provecho de los varios tratados de Libre Comercio y otros que ha firmado en los últimos años con diferentes países y regiones del mundo. |
| |
|
| |
| |
|
|